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sábado, 3 de enero de 2015

El guardián de los niños


Johan Theorin tiene una saga de novela negra nórdica que transcurre bastante bien. Esta novela es totalmente independiente a dicha saga, y no puedo decir si me ha gustado o no. La he leído en apenas tres días, así que puedo suponer que así ha sido. Pero he vivido tres días en un estado de emergencia, pensando y pensando en ese cuidador de niños en una escuela infantil que estaba obviamente perturbado. ¿Por qué sólo me daba cuenta yo?
La historia va dando saltos a tres momentos diferentes: la actualidad, con el protagonista instalado y trabajando en la escuela infantil de un sanatorio psiquiátrico. Un momento de su adolescencia, donde fue brutalmente acosado escolarmente, cosa que le llevó a un intento de suicidio y su posterior ingreso en una clínica, donde conoció a la mujer que le obsesiona desde entonces, Alice Rami. Y el momento en el cuál, con aproximadamente veinte años y en su primer trabajo, encerró a conciencia a un niño del cuál se ocupaba.

Quedan algunos flecos pendientes, pero en conjunto la historia está bien hilada, aunque perturbadora. 

lunes, 1 de diciembre de 2014

La marca de sangre


La tercera novela del Cuarteto de Öland transcurre en primavera. En esta ocasión el anciano Gerlof se ha trasladado a su casa para pasar sus últimos tiempos y desde allí observa cómo la isla va poblándose con gente que se instala allí, una vez pasado el duro invierno.
Un padre de familia divorciado con dos adolescentes, la niña con una grave enfermedad. Su padre ha sido un conocido director de cine porno en Suecia, y tras sufrir un ictus tiene serios problemas para comunicarse. Cuando incendian su estudio, irá a casa de su hijo, en la isla, para estar más controlado. Pero un peligro se cierne sobre él, un peligro que viene de antiguo, de sus películas de hace muchos años.

Por otro lado, un matrimonio formado por un escritor iracundo y una mujer que cree en las hadas también se ha instalado en las inmediaciones. Todo se conjura para que, una vez más, el crimen se acerque a la isla. 

martes, 18 de noviembre de 2014

La tormenta de nieve

De nuevo Johan Theorin localiza su novela en la isla de Öland, en el mar Báltico sueco. En esta ocasión, en pleno invierno, un invierno espantoso (por lo menos para una española como yo), con temperaturas de veinte grados bajo cero y tormentas de nieve. Una familia se muda a una casa antigua cerca de un faro, pero a los pocos meses la mujer se ahoga en el mar. El marido sigue adelante con sus dos hijos, entre fantasmas que rondan la casa. Quizá esta parte es la que menos me gusta, pues por mucho que existan leyendas sobre aparecidos me fío más de la realidad de las maldades y bondades de los vivos.
Uno de los protagonistas de la primera novela de Theorin, Gerlof, tiene un papel secundario en esta, relatando a una joven policía y pariente lejana, recién trasladada a la isla, la historia familiar.  Se entremezcla la historia de unos ladrones que desvalijan a lo largo del otoño las casas deshabitadas y no tan deshabitadas. La vida familiar del matrimonio también tiene su papel, tanto el personaje de Ethel (la hermana muerta del marido) como la madre de la esposa.
En conjunto, un buen relato aunque un tanto tétrico. Personajes bien creados y con los que podemos llegar a sentir una gran empatía. Una trama llevada al límite, con su clímax en medio de una tormenta espantosa que espero no vivir jamás. Si voy a Suecia un día, será en verano.  

sábado, 15 de noviembre de 2014

La hora de las sombras


Buscando por ahí encontré a este autor sueco, de novela negra, parecido en su hacer a Mari Jundgstedt y Camilla Läckberg pero con algo diferente, quizá mágico en su escritura. La hora de las sombras es la primera novela de un cuarteto que se desarrolla en la isla de Öland, en el Báltico. Me voy a hacer una experta en geografía sueca.
Hace unos veinte años desapareció un chiquillo de seis años en la isla. Una tarde salió de la casa de sus abuelos y nunca más se le volvió a ver. Su madre vive en Gotemburgo pero no ha superado nunca la pérdida del niño. Un día, su padre, Gerlof, que vive en una residencia en la isla, le pide que vaya a verle pues han aparecido nuevos datos. Gerlof ha investigado un poco por su cuenta, desde su mente lúcida y su cuerpo que no acompaña, y tiene una teoría que compartirá con su hija. A partir de ahí, una serie de acontecimientos se suceden, y mientras tanto, la historia va saltando en el tiempo hasta la infancia, adolescencia y madurez de un hombre que también se fue de la isla buscado por asesinato y siempre se creyó que volvió.

Una excelente novela, donde los personajes son totalmente creíbles, desde la madre doliente, alcohólica y depresiva, hasta el abuelo que se siente culpable y pasando por todos los personajes secundarios, incluso el sospechoso principal.