No tenía
idea del tema de este libro que me habían recomendado. Y me enganchó desde el
minuto uno.
Una
veinteañera con una buena vida, con una familia unida y solo apenada por el
fallecimiento de su padre hace unos meses. Una pandilla de buenos amigos, y una
amiga muy especial con la que ha compartido niñez, adolescencia y ahora vivienda.
Un día,
casualmente, conoce a un hombre veinte años mayor que ella y el flechazo es
instantáneo. Al principio todo es de color de rosa, aunque se van viendo
detalles que el lector advierte y la protagonista no. Su amiga principalmente, y
también el resto de sus amistades y su compañero de trabajo, se dan cuenta de
que algo no va bien, pero la protagonista enamorada no se deja aconsejar.
Una
relación tóxica y de maltrato, pero tan sutil que jamás llega al plano físico,
aunque quizá una conducción temeraria a más de 200 kilómetros por hora para
castigar a tu novia por un despiste, pueda considerarse un maltrato físico…











































