En una
casa señorial inglesa, en pleno centro de Londres, vive una familia “con clase”.
Un matrimonio con hijo e hija, en principio una familia normal. Pero el hombre
ha vivido de su herencia y jamás ha trabajado. Aun así, parece que la vida
lleva un ritmo normal. Pero un día, en la casa comienzan a entrar personas, “invitados”
para pasar unos días, que meses después siguen allí. La casa pasa a estar bajo
el mando de una de esas personas, un hombre carismático que utilizará su
influencia con la esposa para quedarse con todo.
En la
casa conviven cuatro niños, los dos hijos de la familia y los dos de este mal
hombre. Con el paso de los años, los niños acaban encerrados dentro de las
cuatro paredes, y poco a poco sus mentes van adaptándose al medio y cambiando.
Pero un día, ocurre una desgracia.
Veinte
años después, ¿qué ha sido de esos niños? Esta es la historia que Lisa Jewell
nos cuenta.








































