Un escritor de poco éxito recibe como regalo,
por parte de su esposa, un diario antiguo. El diario está en blanco, pero a
partir de este momento se convierte en una fuente de inspiración que le irá
casi “dictando” las palabras, las frases y los capítulos, y en seguida se
convierte en un escritor de renombre.
Cuando
su última novela está a punto de ser publicada y su mujer está a punto de dar a
luz a su segunda hija, comienzan a suceder cosas extrañas alrededor de él, que
se encuentra en Nueva York con su agente, y en su casa, donde se ha quedado su
familia. Pero cosas verdaderamente extrañas, donde la brujería ancestral tiene
un papel primordial. Y dentro de la brujería, ese diario, la casa, e incluso su
primogénita desempeñan un papel esencial.
Me
ha gustado especialmente, en el epílogo, el guiño a Stephen King, introduciendo
a un personaje absolutamente fascinante de los que él creó: Lelant Gaunt, dueño
de la tienda Cosas necesarias.






























