La
familia London está integrada por el padre, Gerry, y la madre Bernie. Forman un
matrimonio de mediana edad muy bien avenido y en el que se encuentran
perfectamente integrados sus hijos Tony, Sean y Ned, ya hombres rondando alrededor
de los treinta años, cada uno con su vida.
Tony, el
mayor, se ha divorciado recientemente y mantiene una relación con la preciosa
Ness, quien pretende que la relación vaya a más. Pero Tony, como dice su novia,
es un cascarrabias, siempre está de mal humor.
Cuando Sean,
el mediano, escritor de éxito por ahora de un único libro, conoce a Milly, se
enamora perdidamente de ella, y ella de él. Pero las cosas avanzan más deprisa
de lo que ambos esperan, pues un error de cálculo acaba en un embarazo en los
inicios de su noviazgo. Esto cambiará sus prioridades y provocará una seria
crisis en la pareja.
Ned, el
más joven, se fue, huyendo de la relación que mantenía con su novia de toda la
vida, a Australia, con una chica a la que acababa de conocer. Pero esta chica
se obsesionó con él y la relación acabó siendo enormemente tóxica. Ned ha vuelto
y se encuentra desubicado, pues tras tres años en el extranjero, la vida en
Londres no es la que recordaba.
En la
familia entra un agente externo cuando Bernie, la madre, ofrece una de las habitaciones
del hogar familiar al joven Gervase, a quien acaba de conocer. Gervase se
convertirá en el catalizador para que la vida de los tres hermanos cambie.





































