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domingo, 11 de junio de 2023

Cloruro de sodio



El Departamento Q se ve inmerso en una investigación que, como es habitual, viene de años atrás. En esta ocasión, descubren casi por casualidad que alguien está asesinando a personas que no actúan bien, pero que no han sido acusadas o condenadas por la justicia. Lo hace pasar por accidentes, y actúa cada dos años, regularmente.

El Departamento Q, en plena ola de contagios por COVID, en medio de un confinamiento muy restrictivo dentro de Dinamarca (y avanzando en medidas), tendrá que ponerse a trabajar a contrarreloj porque acaba 2020 y el plazo para un asesinato más está terminando. Es necesario identificar al autor de los crímenes. O autora.

sábado, 12 de junio de 2021

La víctima 2117 (Departamento Q)

 


La octava entrega del Departamento Q ahonda esta vez en la vida personal de Assad. Aunque sin descuidar al resto de los personajes, pues Rose aparece de nuevo en escena, saliendo de un colapso mental generado por el último caso (que no recuerdo muy bien, pues leí hace tres años). Carl también se ve inmerso en la posibilidad de ser padre, aunque es un tema que se ve muy de refilón… Lo más crudo es Assad, quien revive y cuenta su periplo en Afganistán e Irak, su historia familiar y el secuestro desde hace dieciséis años de su mujer y sus dos hijas.

Ghaalib es el secuestrador que quiere vengarse de Assad hace tantísimos años, y planea un atentado yihadista en Berlín utilizando a las mujeres de su vida, con la intención de acabar con todos ellos. Assad entrará en el juego, obviamente con la intención de salvar a su familia, y ayudado por Carl y por toda la policía alemana, tratarán de detener la masacre.

Como historia de fondo y totalmente necesaria para la trama, la de un periodista freelance barcelonés que cuenta la historia de los refugiados ahogados en el mar, en concreto cuando empieza a investigar a la víctima 2117, llegada a la costa de Chipre. Y como historia menos necesaria, pero igualmente interesante, la de un joven danés recluido en su habitación jugando a videojuegos, que pretende iniciar una masacre en el momento en que llegue a un determinado punto.

Como siempre, el Departamento Q entretiene y mantiene en vilo hasta el final.

viernes, 26 de enero de 2018

Selfies (Departamento Q)


Empecé con este séptimo libro de la saga del Departamento Q, y decidí dejarlo y releer los seis anteriores. No tanto por el crimen en sí que aquí se investiga (como siempre, un antiguo homicidio) sino porque no recordaba muy bien en qué momento vital habían quedado mis queridos Carl, Assad y Rose.
Carl sigue siendo como es, un policía desencantado con un corazón de oro, que mantiene en su casa a Hardy, su antiguo compañero que fue tristemente tiroteado y ahora sólo puede moverse en silla de ruedas. Assad continúa siendo un misterio incluso para Carl, tras nueve años trabajando juntos. Y Rose, la frágil Rose, comienza a comportarse de manera extraña, incluso para su habitual forma de ser.
El asesinato de una anciana en un parque se asemeja en el modus operandi al de una joven maestra hace aproximadamente quince años. En el Departamento Q tratarán de hilar ambos casos.
Mientras tanto, hay una asistenta social frustrada, harta de trabajar con jóvenes que no quieren ni estudiar ni trabajar y que sólo se aprovechan de las ayudas públicas. Cuando le diagnostican un tumor en el pecho, todas sus prioridades cambian y decide convertirse en un “ángel vengador” que dará su merecido a esas vividoras.
Sorprendentemente, ambos asuntos acabarán teniendo ramificaciones comunes, y comunes también con la vida pasada y actual de Rose, quien se verá en una situación límite como jamás había experimentado.

Como siempre, una excelente novela negra.

viernes, 23 de diciembre de 2016

Sin límites (Departamento Q)


Tenía programado leer la última entrega del Departamento Q, de Jussi Adler Olsen. No puedo evitar, tras cinco entregas anteriores, sentir ya un cariño especial por los tres protagonistas: Carl, un pobre desgraciado que va arrastrando sus penas sin solucionar nada en su vida personal ni profesional; Assad, inmigrante cuyo pasado sospechamos como terrorífico pero del cual nos van dando información con cuentagotas; Rose, con problemas mentales de desdoblamiento de personalidad y aún así, concienzuda y cabal en su trabajo.

En esta ocasión, la trama comienza cuando Carl recibe una llamada de un policía a punto de jubilarse para pedirle que investigue la muerte de una joven, Alberte, en la isla de Oland. La joven murió hace diecisiete años, y se consideró un accidente con atropello y fuga. Pero el policía ha vivido obsesionado con descifrar la verdad del accidente, considerado por él homicidio. Tras no recibir una respuesta positiva por parte de Carl, el policía se quita la vida. Esto hace que nuestros protagonistas se pongan en marcha y empiecen a indagar en la vida de Alberte.

Las investigaciones les llevan al entorno de una religión nueva, relacionada con los ritos solares y la comunión con la naturaleza. El fundador de esta religión tuvo relaciones con Alberte en el pasado, y hoy vive tranquilamente en su comunidad. Pero en esta comunidad hay una malvada mujer que no está dispuesta a compartir a su pastor con nadie...

Una trama muy bien llevada, como todas las de esta entrega, con un final trepidante.





viernes, 22 de julio de 2016

El efecto Marcus Departamento Q)


Tras una temporada, he vuelto a Jussi Alder Olsen y su Departamento Q. En esta ocasión, todo comienza con un niño, Marcus, que forma parte de lo que él llama “el clan”. Este clan se dedica a pequeños hurtos y mendicidad en las calles de Copenhague. Tras una disputa, Marcus escapa y acaba descubriendo el cadáver de un hombre n las inmediaciones de la casa donde se aloja el clan.
El jefe del clan es un hombre malvado y comprende que, tras haber visto Marcus el cadáver enterrado, debe acabar con él. Marcus quiere hacerse un hueco en la Dinamarca formal, por lo que lee y escribe, y quiere aprender cosas. Y comprende que su situación no es la más adecuada para ir a la policía, pues es un inmigrante ilegal.
Por simple azar, cuando Marcus trata de avisar a alguien, el Departamento Q se ve envuelto en el asunto. Carl Morck adivina parte de la historia, y tirando de los hilos llega hasta una gran conspiración para estafar dinero del que el gobierno destina a Ayuda al Desarrollo. Entorno en el que se movía el hombre asesinado.

Una nueva entrega del Departamento Q, que no desmerece en absoluto de las anteriores.

domingo, 22 de mayo de 2016

Expediente 64 (Departamento Q)


El policía del Departamento Q de la policía de Copenhague Carl Morck vuelve a la carga, ayudado por Assad y Rose. En esta ocasión comienza a investigar una serie de desapariciones que tuvieron lugar hace más de veinte años. Todas las desapariciones están relacionadas con una trama de abortos y esterilización forzosa de jóvenes, consideradas por una serie de médicos como indignas de procrear en una Dinamarca decente.
A lo largo de los años, la trama se ha convertido en un partido político, Ideas Claras, que coge fuerza y puede tener representación parlamentaria. Pero todas las desapariciones apuntan en el mismo sentido, y el ideólogo del partido, ya con más de ochenta años, fue el principal responsable del internamiento y desgraciada esterilización de Nete, una mujer que ha sufrido demasiado…

La historia va adelante y atrás, relatando la adolescencia y juventud de Nete, los días de las desapariciones, y el momento actual en el que nuestros protagonistas cada vez van poniéndose más en peligro.

viernes, 6 de mayo de 2016

El mensaje que llegó en una botella (Departamento Q)


Me he enganchado a Jussi Adler-Olsen por culpa de la versión cinematográfica de esta tercera entrega del Departamento Q. Vi un trailer en el cine, y me pareció recordar que había oído hablar de esta saga, novela negra danesa llevada al cine. Así comencé con esta excelente colección de historias protagonizadas por el detective Carl, con la inestimable ayuda de Assad y de Rose-Yrsa.
Una botella llega a la costa escocesa. Parece tener en su interior un mensaje, pero nadie repara en ella y se queda olvidada durante unos años. Finalmente, llega al Departamento Q, pues al ser revisada se comprueba que contiene un mensaje de socorro escrito en danés. Un chico afirma estar secuestrado, junto con su hermano.
Carl comienza a interesarse por el mensaje y, tras muchas peripecias, llegan a la conclusión de que lo escribió un muchacho llamado Paul, que desapareció inmediatamente después de escribirlo. La familia, perteneciente a una secta religiosa, se cierra en bando y no da ninguna información, pero finalmente Carl consigue hablar con el hermano menor, repudiado por la familia actualmente.

A la vez, comprobamos que el secuestro era real y que el secuestrador es un hombre maquiavélico que, a la vez que se investiga el crimen de hace tantos años, está de nuevo chantajeando a una familia de parecidas características. Los sucesos se van enlazando, nuestros detectives van atando cabos, pero no sabemos si llegarán a tiempo para salvar a unos inocentes…

sábado, 30 de abril de 2016

Los chicos que cayeron en la trampa (Departamento Q)


La segunda entrega de Jussi Adler-Olsen y su DepartamentoQ sigue la línea de la primera. Un crimen antiguo, en esta ocasión con una condena firme por parte de alguien que confesó. Dos adolescentes muertos en la cabaña de su familia y una serie de agresiones que a veces acaban en muerte, a veces no. Y un colegio muy elitista en los alrededores, donde algunos de los internos parecen disfrutar haciendo el mal…
Nuestro atípico detective, Carl, sigue investigando casos que no han tenido un final. En este caso, se lo ponen encima de la mesa a pesar de no formar parte de su lote habitual. En seguida detecta lo extraño de la confesión, a la vez que empieza a buscar a la cabeza pensante de una extraña pandilla de amistades hechas en el colegio: una mujer desaparecida hace años, que se ha convertido en una sin techo de Copenhague.





domingo, 24 de abril de 2016

La mujer que arañaba las paredes (Departamento Q)


Me ha enganchado Jussi Adler-Olsen. Es novela negra, sí, con todo l oque eso conlleva, pero de la buena.
Un subcomisario, Carl Morck, torturado por los recuerdos de su última misión, donde fue asesinado uno de sus compañeros y otro quedó paralizado por una bala en la columna vertebral. Él sobrevivió sin apenas secuelas (salvo las psicológicas). Tras incorporarse de nuevo a comisaría, se le asigna la dirección de un nuevo departamento, el Departamento Q, que se encargará de volver a mirar y remirar antiguos casos que han quedado sin resolver.
Merete era una joven política con un gran futuro por delante. Sus padres fallecieron en un accidente de tráfico cuando era adolescente, y se encargaba de su hermano que quedó incapacitado en el accidente. Hasta el día en que, sin dejar ninguna pista, desapareció a bordo de un ferry. Eso sucedió hace cinco años, y se sospechó que cayó al mar, pero no hubo absolutamente ninguna prueba de ello.

La investigación transcurre en paralelo al relato de lo que ha sufrido Merete en estos cinco años. De hecho, sabemos que está viva, pero no sabemos si Carl, con la ayuda de su fiel ayudante Assad, conseguirá salvarla.