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martes, 20 de febrero de 2024

Bajo tierra seca

 


Conocí las novelas de César Pérez Gellida hace ya varios años, y me enganchó a la historia de asesinatos por Valladolid. En esta ocasión y con el premio Nadal en el bolsillo, Bajo tierra seca nos narra la historia de Antonia Monterroso, una mujer que no deja indiferente a nadie a su paso.

La historia transcurre en 1917, en plena epidemia de la mal llamada gripe española, en la España profunda de miseria y caciquismo. El teniente Gallardo, guardia civil en Almendralejo (Badajoz) se desplaza a Zafra para investigar el incendio que ha terminado con la hacienda Monterroso, propiedad de la Viuda, como es conocida Antonia entre sus vecinos. Antonia es una mujer extremadamente atractiva, apasionada y visceral, ambiciosa y sexualmente activa. Tuvo una niñez y adolescencia muy complicada, y ha aprendido a utilizar a los hombres para enriquecerse.

Entre los restos del incendio aparece el cadáver calcinado de una mujer que parece ser Antonia. Porta la dentadura postiza de esta, una maravilla de porcelana y oro que cuesta una buena cantidad de dinero, por lo que es identificada sin ningún género de duda. Gallardo es un personaje peculiar, antiguo soldado en Filipinas donde se convirtió en adicto al opio (circunstancia que será una de las que marquen el devenir de la historia), y un hombre tenaz que no cejará hasta que sepa todo lo que ha ocurrido.

Tal y como Gellida nos tiene acostumbrados, un thriller con infinidad de personajes, a cuál más interesante: el capataz de la finca, enamorado de la Viuda; Rosario, prostituta por obligación; Pacheco, fiel a su teniente… Y el corrupto, y el malvado, y la tía cariñosa… Un sinfín de caracteres que, bien hilados (y muchos, bien matados), nos cierran finalmente el último capítulo de una manera redonda.

martes, 24 de septiembre de 2019

Todo lo mejor



Si después de las anteriores novelas de César Pérez Gellida alguien siente curiosidad por saber de dónde viene el famoso Carapocha, en esta novela se desvelan algunas de las incógnitas. Vemos a un Armando Lopategui en plena juventud, conociendo y enamorándose de Erika, que sabemos que será la madre de nuestra conocida Erika Lopategui.
La trama tiene dos vertientes bien definidas: por un lado, la intención por parte de los Servicios Secretos soviéticos (la KGB) de interferir en la política de la República Democrática Alemana durante el año 1980. Ahí interviene nuestro protagonista. Y por otra parte, la existencia en Berlín (aunque no se sabe bien si en Berlín este o Berlín oeste) de un depredador que ha estado asesinando niños durante muchos años. Pero la dificultad de encontrarlo tiene que ver con la falta total de información entre ambos lados de la frontera.
Pérez Gellida en estado puro, aunque quizá menos truculento que en otras ocasiones.


domingo, 9 de abril de 2017

A grandes males


César Pérez Gellida finaliza su segunda trilogía con Sancho como protagonista. Lamento decir que me ha faltado algo. Quizá le cogí tanto aprecio al pelirrojo vallisoletano que le he echado en falta durante gran parte del relato.
La historia se va desgajando en diversos episodios que finalmente confluyen y finalizan cerrando el relato muy coherentemente. Por un lado, están Erika y Olafur en Argentina, buscando el cartapacio de Minos de la mano de Buja, un pobre hombre que trata de olvidar la muerte de su hijo, de la que se siente culpable, y que sabe mucho acerca de la Congregación de los Hombres Puros. Por otro lado, el arcángel Gabriel (en realidad una albina muy letal) va realizando su labor, asesinando a diferentes miembros de la Congregación. Y muy de refilón, nuestro querido Sancho, allá en Valladolid. No es hasta mediados del libro que toma algún protagonismo, y es lo que he echado de menos. Comencé el libro buscando a Sancho y no lo he encontrado lo suficiente.

Por lo demás, buena trama aunque quizá demasiado utilizada últimamente: la búsqueda del tesoro por medio de pistas encerradas en un antiguo libro. En este caso, gracias a Dante.

domingo, 27 de noviembre de 2016

Cuchillo de palo


Ramiro Sancho, policía vallisoletano, cuenta con toda mi admiración. Incluso en el comienzo de esta quinta novela por él protagonizada, cuando parece estar hundiéndose irrevocablemente en la degeneración más absoluta, nunca dejé de creer en él.
Sancho ha caído en desgracia, tras una espantosa persecución por media Europa (véase la trilogía anterior). En la primera novela de esta siguiente trilogía, Sarna con gusto, Sancho hace bien su trabajo pero no puede evitar la muerte de una jovencita secuestrada. Cumpliendo su suspensión de empleo y sueldo (como conclusión de sus actos) se refugia anónimamente en Vigo, y allí caerá en una espiral de alcohol, sexo, drogas y juego que parece estar a punto de terminar con él. Hasta el punto de entrar a colaborar con las mafias nigerianas que se dedican al secuestro y tráfico de mujeres.
Como ruido de fondo, la Congregación de los Hombres Puros tratando de salir adelante, mientras Erica y Olafur, quienes han perdido todo contacto con Sancho, intentan acabar con ellos.

Y ya no cuento más. Para saber en qué acaba todo esto, habrá que recurrir a la novela. Eso sí, recomiendo haber leído las previas o te perderás… 

viernes, 19 de agosto de 2016

Mutatis mutandis


No es una novela, sino un relato corto que se lee en un rato. El primer spin off de la primera trilogía protagonizada por Ramiro Sancho, policía de Valladolid, con la inestimable ayuda de Carapocha (Armando Lopategui).
Es un trocito de la vida de Armando Lopategui lo que se cuenta en este relato. Vemos a un hombre joven y desencantado, convencido de que la maldad puede triunfar, al entrar en la mente de un violador y comprender que no puede pararle.
A la vez, intuimos su próxima misión en los Balcanes, en ese avispero que fue la antigua Yugoslavia. Y observamos la relación que mantiene con su esposa, Erika, quien ya no aparecerá en la trilogía. También aparece brevemente su hija también llamada Erika, dando ya muestras de lo que puede llegar a ser en un futuro.

Una manera de conocer un poquito más al inolvidable Carapocha.

martes, 16 de agosto de 2016

Sarna con gusto


Ramiro Sancho se convirtió hace unos meses para mí en un compañero de viaje. Muchas noches pasé enganchada a su historia, enganchada a esa saga de crímenes ocurridos en Valladolid, a donde casi casi me da miedo ir.
Ramiro Sancho salió de la historia con heridas, pero vivo, y yo no esperaba volver a saber de él. Pero ha vuelto. En esta ocasión, para mantenerme angustiada durante algunas noches más, la angustia de saber que Margarita está secuestrada, que Margarita es una niña a la que yo quiero salvar, igual que Ramiro, igual que sus compañeros, pero que está en manos de seres malvados.
Hay alguna historia paralela (los Hombres Puros darán mucho que hablar) y aparece nuestra conocida Erika Lopategui. Pero la trama, la verdadera y horrenda trama, es la de una adolescente secuestrada y los pensamientos que la acompañan durante esos horribles días. Y la de un policía que quiere a toda costa salvarla.

sábado, 24 de octubre de 2015

Khimera


Estamos en el año 2054 y el mundo ha cambiado por completo. La Guerra de Devastación Global, que se produjo en la década de 2030, cambió la fisonomía del planeta Tierra para siempre, dejando amplias zonas no aptas para la vida humana. Las armas químicas que despoblaron estos territorios también dieron lugar a infinidad de seres con malformaciones congénitas, llamados desde entonces duendes por su parecido con estos. Seres humanos, hambrientos y estériles.
Pero también, y esto no es sabido por la población general, estos gases tienen unos efectos secundarios relacionados con la tasa de fertilidad de los humanos aparentemente no contaminados. La humanidad está amenazada, y en unos cuantos años no nacerán niños.
La sociedad ha cambiado por completo tras la guerra, no hay países sino territorios gobernados por unos pocos hombres muy poderosos. Cada ciudadano está totalmente controlado desde su nacimiento, vive en una ciudad y en un determinado cinturón metropolitano. No todos los humanos tienen derecho a ser ciudadanos y vivir en ciudades, sino que en el cinturón de estas viven los moradores, sin apenas derechos.
Por supuesto, como en todas las sociedades, hay descontentos con la estructura de la sociedad. Khimera trata de estos descontentos, que tratan de cambiar su entorno y construir una sociedad más justa.

Una historia de ciencia ficción donde no es imposible que encontremos un mundo lleno de posibilidades reales y aterradoras. 

miércoles, 7 de octubre de 2015

Consummatum Est


La tercera y última entrega de la saga de Versos, canciones y trocitos de carne comienza con Ramiro Sancho saliendo de la cárcel, donde ha pasado un tiempo injustamente acusado de los asesinatos cometidos por el villano del cuento, Augusto Ledesma.
Augusto acaba de terminar con la vida de seis personas en Islandia. A continuación, comienza a dejar un reguero de cadáveres por toda Europa. La Interpol toma cartas en el asunto y un grupo de investigadores saldrá a la caza del sociópata vallisoletano. El inspector Sancho, la inspectora de Trieste Gracia Galo, el policía islandés Olaffson, Erika Lopategui (hija del cazador de asesinos en serie Carapocha) y coordinando a todos ellos, Michaelson.
Todo de repente se paraliza y Augusto deja de actuar. Pero Ramiro Sancho tiene ya algo personal, pues acabó con la vida de su madre mientras estaba en prisión. Y está convencido de que tarde o temprano, aparecerá. Y, ¿qué mejor sitio para reaparecer que su propia ciudad?

El desenlace nos mantiene en ascuas hasta el final, pues no es sólo la detención del homicida. ¿Habrá manera de incriminarlo? Las últimas páginas son trepidantes y la sensación al acabar el libro es de alivio y descanso...

sábado, 3 de octubre de 2015

Dies irae


Ramiro Sancho está deprimido, y con razón. Ha dejado escapar a un asesino en serie que acabó con la vida de Martina, una buena amiga y quizá algo más. Se le ha escurrido de entre los dedos, dejando tras de sí cinco cadáveres. Y lo peor, ha sido tan inteligente que ha conseguido cerrar el caso haciendo creer a todo el mundo que el culpable es el expolicía Bragado. Por si fuera poco, se siente totalmente engañado, y con razón, por Carapocha, el psicólogo ruso que, bajo la careta del colaborador policial, le engañó sabiendo siempre quién era el asesino.
Hace ya unos meses de todo esto, y Sancho no levanta cabeza. Por eso, cuando Carapocha le llama desde Belgrado para decirle que Augusto/Orestes, el asesino en serie, está en Trieste, no lo duda, pide la excedencia y se va allá. El asesino ha vuelto a actuar y sigue dejando su firma en forma de versos, y Sancho tiene la necesidad de atraparle, es ya una obsesión.
Esta segunda entrega va alternando los sucesos en Trieste con los de Belgrado, donde Carapocha, con la ayuda de su hija Erika, va tras los pasos de otro asesino en serie, criminal de guerra culpable de la muerte de su esposa.

El final de la novela, al igual que ocurrió con la primera, deja en ascuas al lector. La situación de los protagonistas es tan incierta… Sancho tendrá que responder a muchas preguntas para redimir su nombre. Eso, en la próxima entrega.

domingo, 27 de septiembre de 2015

Memento mori


En Valladolid, en teoría, nunca pasa nada. Es una ciudad austera, castellana, tranquila, fría en invierno. Pero, de repente, una joven es asesinada y mutilada. Unos días después, una señora mayor es igualmente asesinada y mutilada. ¿Qué está pasando en Valladolid? ¿Hay un asesino en serie que va dejando poemas como firma de su crimen?
Caminando por las calles de la ciudad, un joven psicópata (o quizá sociópata) escucha música acorde con su cambiante estado de ánimo. Es un joven inteligente, culto y aparentemente integrado en la sociedad, con un trabajo que le permite mantener un buen nivel de vida. Conoce en profundidad a los clásicos de la literatura. Sus monstruos están en sus pesadillas, cuando recuerda su niñez maltratada, y trata de controlar lo que ocurre a su alrededor erigiéndose en el que manda sobre la vida y la muerte.
La vida personal del inspector Sancho es bastante solitaria. Cuando le asignan este caso, aparentemente tan complicado por falta de pruebas, conoce a Martina (doctora especializada en psicolingüística), quien conseguirá entrar brevemente en su vida, aunque la tragedia anda cerca. También contará con la ayuda de Carapocha, un psicólogo especializado en asesinos en serie que se convertirá en su mano derecha durante un tiempo.
La novela va alternando la visión de policía y delincuente, y nos permite entrar en la retorcida mente de este último, y estremecernos con lo que, inevitablemente, va a pasar. 

Una novela negra muy lograda, donde faltan algunos flecos aún por colocar. Pero claro, estamos hablando de una trilogía…