sábado, 28 de marzo de 2026

Un viejo que leía novelas de amor

 



Maravillosa a la vez que cortísima novela, que da la razón a aquello de “lo bueno, si breve, dos veces bueno”.

Antonio José Bolívar Proaño vive en El Idilio, pequeño poblado en la Amazonia, y ha aprendido de los shuar, tribu indígena, a convivir con la naturaleza. En su vejez ha comenzado a leer novelas de amor facilitadas por un amigo dentista que pasa por el pueblo de vez en cuando a ocuparse de las bocas de los que allí viven.

Cuando una tigresa comienza a atacar a humanos en los alrededores del poblado, el alcalde solicita la colaboración del protagonista para dar con ella y cazarla. El relato es una crítica feroz a los que se adentran en la selva sin comprenderla, con afán turístico o capitalista. Como dije más arriba, una pequeña maravilla.

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