Ani es
una joven de veintiocho años que vive en Nueva York. Tiene un buen puesto de
trabajo en una revista por el que le pagan un sueldo adecuado, y está a punto
de casarse con un joven, Luke, de buena y adinerada familia. La vida le sonríe,
o al menos eso parece.
Un día,
le ofrecen participar en un documental sobre un trágico suceso en el que se vio
involucrada cuando tenía catorce años. Su instituto fue atacado por dos
antiguos alumnos con la intención de asesinar, principalmente, a los jóvenes
más populares. Ani fue testigo directo de los acontecimientos, y de hecho fue
quien acabó con la vida de uno de los dos jóvenes atacantes. Nunca ha contado
públicamente lo que allí ocurrió, y ha vivido bajo la sombra de la sospecha
desde entonces, intentando pasar desapercibida y que nadie sepa muy bien quién
es ella. Porque no se siente muy bien con todo lo que pasó, e incluso puede
llegar a sentirse víctima, pero también responsable.
Una
novela interesante sobre la culpa y también sobre la responsabilidad de una
adolescente en los abusos que sobre ella se cometen.











































